LA BRUJA BRUNILDA

Este cuento te conquistará porque tiene todos los ingredientes para ser el preferido de tus hijos. Es divertido, alegre y muy entretenido. Transmite creatividad en cada una de sus páginas, y es que esta brujita con su varita es capaz de dar color a su mundo y al tuyo. Hoy te traigo a "La bruja Brunilda" de Valerie Thomas, un cuento para todos los que creemos en la magia.



Título: "La Bruja Brunilda"


Autor: Valerie Thomas.

Ilustraciones: Korkie Paul.
Editorial: Vicens Vives.
Colección: Piñata.
Edad: A partir de 6 años.




La bruja Brunilda vive en una casa donde todo es negro: las paredes y el suelo, las puertas y los muebles, la bañera y los espejos... Hasta el gato, Bruno, es negro como el carbón, aunque sus ojos verdes son como un faro en medio de tanta oscuridad. Pero cuando el gato se duerme y cierra los ojos, Brunilda no lo puede ver y tropieza de continuo con él. Para solucionar tan enojoso problema, Brunilda tendrá que echar mano de su varita mágica... ¡aunque el pobre Bruno sufra las consecuencias!

Este divertidísimo cuento, el primero de una serie de gran éxito en muchísimos países, es obra de Valerie Thomas, una escritoria australiana cuyo mayor anhelo es recorrer mundo (aunque sea con una escoba voladora). Las ilustraciones del artista británico Korky Paul, coloridas y de un detallismo hechizador, son tan hilarantes e ingeniosas como Brunilda.




Guía para padres:


¿Ya conoces a la bruja Brunilda? es una bruja muy atrevida que ha sabido sacar provecho de su gran don para sentirse más feliz en su casa. Brunilda es muy cabezota, pero cuando mete la pata lo soluciona. Este cuento busca la satisfacción personal y trabaja la motivación. 

Con él los niños aprenderán de la importancia que tiene el buscar una solución a sus problemas. Al igual que los adultos, los niños también tienen problemas. Su pequeño mundo está rodeado de retos que tienen que superar y de errores que deben cometer para aprender. 
Puedes darle responsabilidades adecuadas a su edad para que adquieran autonomía. Pero nunca interfieras en este aprendizaje, únicamente guíalo o motívalo para que lo vuelva a intentar. Verás que a medida que crece será más resolutivo y ganará en autoestima. 

Un niño resolutivo es aquel que es capaz de dar soluciones a los retos que se le presenten en el día a día. Esta capacidad se trabaja poco a poco y en el tiempo; hablo de pequeñas acciones cotidianas que cuando se superan se gana en motivación, lo que provoca que el niño vaya adquiriendo dicha habilidad.  

Además de integrar un gran aprendizaje, es una historia apetecible y divertida que es capaz de sacarte una gran sonrisa.







Guía para educadores: 

Con la Bruja Brunilda, los educadores tendrán la posibilidad de trabajar en el aula la amistad y la diversidad. Valores de relaciones sociales que son muy importantes en estas edades y que se deben fomentar en un aula en el que conviven juntos muchos niños. 

El cuento también apuesta por la creatividad y la imaginación precisamente porque da pie a la realización de diversas actividades que tengan que ver con la mezcla de colores, el dibujo y la expresión.

Al final del libro nos proporcionan diferentes actividades, entre ellas destaco algunas de creación por ser muy originales, como por ejemplo la actividad de colorear a Brunilda, a Bruno y a su casa. También es ingeniosa la actividad de relacionar la frase con la imagen que expresa Bruno en cada caso. Como siempre digo, tú también puedes crear actividades que más ayuden a tus alumnos, como una de libre expresión en la que tengan que dibujar y cambiar el color a su propia casa; o la de hacer un gran mural en donde todos participen dibujando y coloreando al compañero de clase que toque.

Por otro lado además, puedes aprovecharlo para transmitir el amor por los animales, ya que Brunilda se lleva muy bien con su compañero minino Bruno, ¿tu también tienes una mascota? preséntala en clase. 




Ilustraciones: 

Estas simpáticas ilustraciones no pasarán desapercibidas, porque no hay mejor manera de representar a la bruja Brunilda que como lo hace el ilustrador Korkie Paul. A nuestra ingeniosa bruja no le falta detalle; con sombrero, vestido y zapatos a todos fascina y con su varita mágica incluso nos hechiza.  Se aprecian ilustraciones muy detalladas y contrastadas. Más oscuras en las primeras páginas y coloridas en las siguientes, siempre acorde con lo que se narra en el cuento.

Me parece una experiencia muy grata la de poder conocer cada una de las habitaciones de la casa de Brunilda y Bruno. Es una delicia, porque cada vez que las miras descubres un nuevo detalle del que no te habías percatado. Si te fijas bien encuentras desde pociones, hasta animales fantásticos. Esto es algo que a los niños gusta mucho, porque se entretienen buscando nuevos objetos y se imaginan a los personajes usándolos.

Ambos personajes son muy expresivos, presentan gestos que son reconocibles fácilmente y además, realizan acciones muy simpáticas, que atraen por ser naturales y fluidas. Su creador emplea líneas finas y nerviosas, algo que provoca sensación de movimiento e inestabilidad en las imágenes.

Las escenas se desarrollan dentro de la casa de Brunilda y sus alrededores. En ellas se muestra la vegetación del lugar que contrasta con la triste casa de la protagonista antes de realizar el cambio. Tras la noche, aparece el día y Brunilda es la única capaz de darle color para iluminarlo.

Si te gustan las historias de brujas, pero de esas que son buenas y que hacen todo lo posible por pasarlo bien. Sólo tienes que hacerte con este ejemplar que llenará de color tu mundo y el de toda tu familia.





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